domingo, 21 de diciembre de 2014

Introducción

Se reúnen en este blog algunos textos, que me parecen divertidos, con los que me he encontrado a lo largo de los últimos veinte años en archivos y bibliotecas. Como se suele afirmar, una de las cosas más difíciles en la vida es hacer reír. Por esa razón, sólo puedo ofrecer de momento cinco textos con rasgos de humor que tengan que ver con mi línea de investigación.

En el primero de ellos, Lodewijck Huygens, un caballero holandés que viajó por España entre 1660 y 1661, describe la labor docente de dos catedráticos de la Universidad de Alcalá. Aunque la institución a la que se refiere es en realidad la Universidad Complutense, trasladada en el siglo XIX a Madrid, el lugar del que habla es el mismo en el que yo doy clase. Hay que decir, por una parte, que son pocos los textos referentes a interiores del edificio del Rectorado (al que supongo que se refiere Huygens), por lo que la descripción de Huygens tiene en sí un interés historiográfico; por otra parte, el humor planea sobre todo el relato de este caballero holandés.

En el segundo texto, sacado de un documento del Archivo de la Casa de Béjar, el administrador de los Duques se queja de los gastos de un pintor, Lirios, al servicio del Duque.

En el tercer texto, un texto bastante conocido, se refiere la manera de acabar los trabajos Luca Giordano, en España Lucas Jordán, en el último momento, para desesperación de sus clientes.

El cuarto texto, posiblemente no redactado con intención humorística, parece de humor negro.

En el quinto texto, transcrito de un documento del Archivo de la Alhambra, se describe la actitud negativa de un maestro mayor del monasterio de El Escorial, que se refugiaba en verano en la Alhambra de Granada, para desgracia del veedor.